
Si quieres un postre que sea dulce, fresco y con un toque ácido irresistible, el kuchen de arándanos es la elección perfecta. Este clásico de origen alemán se ha ganado un lugar en muchas mesas latinoamericanas gracias a su sencillez y sabor único. Ideal para compartir con la familia o amigos, con un café o un té bien caliente.
📝 Ingredientes (8 porciones)
- 500 g de arándanos frescos o congelados
- 200 g de harina
- 125 g de azúcar
- 100 g de mantequilla
- 1 huevo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
👩🍳 Preparación paso a paso
- En un bowl, mezcla la harina, el azúcar, la mantequilla, el huevo, la sal y el polvo de hornear.
- Amasa lo suficiente hasta obtener una masa suave que no se pegue en las manos. Si es necesario, añade un poco más de harina.
- Estira la masa y colócala en un molde de 24 cm, pinchando la superficie con un tenedor. Refrigera.
- En una olla a fuego medio, prepara la crema del relleno (sin los arándanos) revolviendo hasta que espese (unos 5 minutos).
- Lava los arándanos y colócalos sobre la base de la tarta.
- Vierte la crema espesa sobre los arándanos y distribuye bien.
- Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 30 minutos con calor abajo y luego 10 minutos adicionales con calor arriba para dorar.
💡 Consejos y tips
- Si usas arándanos congelados, escúrrelos bien para evitar exceso de líquido.
- Puedes variar la receta con frutos rojos mixtos: frambuesas, moras o cerezas.
- Acompáñalo con café cargado, té verde o limonada fresca para un maridaje perfecto.


